La crisis migratoria entre Bielorrusia y Polonia continúa aumentando después que miles de desplazados de Oriente Medio y África siguen intentando cruzar a la Unión Europea (UE).
Noviembre ha sido un mes de caos por las tensiones entre Minsk y Varsovia. Polonia acusa a Bielorrusia de haber orquestado la crisis migratoria, y estos últimos a su vez han señalado a Occidente como los culpables por sus operaciones militares.
Las autoridades polacas aumentaron la seguridad fronteriza con el Ejército, impidiendo el ingreso de los inmigrantes al país.
