Los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Donald Trump y Vladimir Putin, se reunieron este viernes en un aparte de la Cumbre del G20 en Hamburgo, Alemania, en medio de multitudinarias protestas con golpeados, arrestados y unos 200 heridos como resultado de las manifestaciones en contra de los líderes mundiales.
Un fuerte estrechon de manos entre ambos mandatarios ha sido uno de los instantes más esperados por la prensa mundial, ante los comentarios y críticas que han generado ambos líderes de las naciones más poderosas del planeta, producto de la histórica Guerra Fría entre las dos naciones y, sobre todo por el tan comentado e investigado caso de la injerencia rusa en las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses.
El diálogo ha sido muy corto pero fructífero, y según el gobernante norteamericano "espera que salgan cosas muy buenas" de este encuentro bilateral.
"Es un honor reunirme contigo", han sido las primeras palabras de Trump a Putin, durante una rueda de prensa conjunta tras el encuentro. El presidente ruso le ha contestado "yo también estoy encantado de conocerte personalmente".
Ambos mandatarios ya habían hablado en otra ocasión, pero por teléfono, de manera que el encuentro personal marca una diferencia, pues no es lo mismo.
Trump manifestó: "Putin y yo hemos debatido varias cosas y creo que ha ido muy bien, hemos tenido una muy buena conversación y vamos a seguir. Esperamos que haya cosas muy buenas para Rusia y Estados Unidos y por supuesto para todas las partes implicadas".
Aparentemente el encuentro no presentaba un panorama muy alentador por las declaraciones de Trump en Polonia, cuando acusó a Rusia de ser un país "desestabilizador" en Europa.
Trump y Putin acordaron una tregua en Siria a aprtir de este domingo, pues Estados Unidos apoya a los rebeldes sirios, mientras que Rusia respalda al régimen de Bashar al-Assad.
