Independiente del Valle de Ecuador se ha clasificado a la final de la Copa Libertadores de América después de vencer 2-3 a Boca Juniors de Argentina en el estadio La Bombonera, el partido fue dirigido por el árbitro uruguayo Daniel Fedorczuk.
Los goles para el conjunto ecuatoriano fueron anotados por Caicedo, Cabezas y Angulo. Para los argentinos convirtió Pavón los dos goles.
Como para no creerlo, decían los argentinos, en la misma cancha de Boca, un equipo que apenas tiene 9 años en primera división en el fútbol ecuatoriano logra una histórica victoria que lo pone en la final que debe disputar contra el Atlético Nacional de Medellín (Colombia).
Los primeros 35 minutos del partido fueron para los de casa, Boca jugaba mejor y era el dueño del partido, pero los dirigidos por Pablo Repetto lograron descifrar el juego de su rival y poco a poco lo fue superando con un fúltbol de toque y de gran velocidad, sobre todo dandole destino seguro al balón.
Independiente terminó siendo ampliamente superior ante un Boca que no se resignaba, que luchaba en todos los sectores de la cancha, pero la disciplina táctica y calidad técnica de los ecuatorianos no daba alternativa al 'xeneize' que terminó sucumbiendo en su cancha, cuya presión no surtió ningún efecto, tal cual esperaba Guillermo Barros Schelotto.
Los goles para el conjunto ecuatoriano fueron anotados por Caicedo, Cabezas y Angulo. Para los argentinos convirtió Pavón los dos goles.
Como para no creerlo, decían los argentinos, en la misma cancha de Boca, un equipo que apenas tiene 9 años en primera división en el fútbol ecuatoriano logra una histórica victoria que lo pone en la final que debe disputar contra el Atlético Nacional de Medellín (Colombia).
Los primeros 35 minutos del partido fueron para los de casa, Boca jugaba mejor y era el dueño del partido, pero los dirigidos por Pablo Repetto lograron descifrar el juego de su rival y poco a poco lo fue superando con un fúltbol de toque y de gran velocidad, sobre todo dandole destino seguro al balón.
Independiente terminó siendo ampliamente superior ante un Boca que no se resignaba, que luchaba en todos los sectores de la cancha, pero la disciplina táctica y calidad técnica de los ecuatorianos no daba alternativa al 'xeneize' que terminó sucumbiendo en su cancha, cuya presión no surtió ningún efecto, tal cual esperaba Guillermo Barros Schelotto.
