La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó este jueves que el único objetivo del juicio político en su contra es para tomar por la fuerza “lo que no pudieron conquistar en las urnas” y aseveró que el nombre que se le da a este proceso en democracia “No es impeachment, es Golpe de Estado” de la oposición.
“El objetivo evidente ha sido impedir que yo gobierne y así forjar un ambiente propicio para el golpe”, indicó Rousseff en un discurso a la nación a pocas horas de conocerse el resultado de la votación en el Senado de Brasil, que concluyó esta madrugada con 55 votos a favor del juicio político y 22 en contra, con lo cual suspenden por seis meses a la mandataria.
Expuso que desde que inició su segundo mandato, la oposición inconforme pidió reconteo, buscó a anular las elecciones y pasó a conspirar abiertamente.
“Hundieron al país en un estado permanente de inestabilidad política que impidió la recuperación de la economía, con el único objetivo de tomar por la fuerza lo que no pudieron conquistar en las urnas”, aseveró.
Aseveró que no cometió ningún delito de responsabilidad y, por lo tanto, no hay motivos para el proceso de juicio político porque no tiene cuentas en el exterior, nunca ha recibido sobornos y jamás pactó con la corrupción.
“Este proceso es un proceso frágil, jurídicamente inconstitucional, es un proceso injusto, desencadenado contra una persona honesta e inocente”, añadió.
En tanto el presidente interino Michel Temer, ha designado los nuevos ministros de su Gobierno y, todos están implicados en actos de corrupción, según medios brasileños.
